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Si vives en una zona sin alcantarillado, seguro que el tanque séptico es una de esas cosas que no piensas demasiado… hasta que deja de funcionar. Este sistema es clave para el tratamiento de aguas residuales en muchas viviendas y negocios, evitando problemas de contaminación y malos olores.

Pero, ¿sabes realmente cómo funciona, qué tipos hay o cómo mantenerlo en buen estado? En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre el tanque séptico para que evites averías y prolongues su vida útil.

Y si ya tienes un problema en tu sistema séptico, no te preocupes. Nosotros nos encargamos de la instalación, mantenimiento y reparación para que no tengas que preocuparte por nada.

¿Qué es un tanque séptico y cómo funciona?

El tanque séptico es un sistema de tratamiento de aguas residuales diseñado para separar, descomponer y filtrar los residuos provenientes de viviendas y negocios sin acceso a la red de alcantarillado. Su función principal es permitir que los desechos líquidos se filtren en el suelo sin contaminar el entorno, mientras que los sólidos se descomponen de manera natural gracias a la acción de bacterias.

Aunque su funcionamiento parece simple, es un proceso que requiere un diseño adecuado y un mantenimiento periódico para evitar problemas como atascos, malos olores o fugas. A continuación, te explicamos cómo opera cada parte de un tanque séptico y por qué es fundamental para el tratamiento de aguas residuales.

El proceso de separación de residuos

Cuando utilizamos el agua en casa, ya sea al ducharnos, lavar los platos o tirar de la cadena, esta se mezcla con residuos sólidos y líquidos. Todo ese flujo de aguas negras y aguas grises llega al tanque séptico a través de una tubería de entrada.

Una vez dentro, ocurre el primer paso del proceso: la separación de residuos. Los sólidos más pesados, como restos de comida o papel higiénico, se depositan en el fondo del tanque formando una capa de lodo, mientras que las grasas y aceites suben a la superficie creando una capa de espuma. Entre ambas, queda el agua parcialmente clarificada, que será la que pase a la siguiente etapa del tratamiento.

La acción de las bacterias

Aquí es donde la naturaleza hace su trabajo. Dentro del tanque séptico, hay bacterias anaerobias que se encargan de descomponer los residuos orgánicos acumulados en el fondo. Estas bacterias convierten parte de los desechos en gases y reducen la cantidad de materia sólida, facilitando la filtración del agua.

Este proceso de descomposición es clave para evitar que el tanque se llene demasiado rápido. Sin embargo, no es perfecto: con el tiempo, los lodos y grasas se acumulan y es necesario extraerlos mediante un mantenimiento periódico.

La salida del agua tratada

Después de la acción bacteriana, el agua parcialmente tratada pasa por un sistema de filtración o se dirige hacia un campo de absorción, donde se infiltra en el suelo de manera controlada. Para evitar que partículas sólidas obstruyan las tuberías de salida, muchos tanques cuentan con un sistema séptico de filtración que retiene los residuos más grandes.

En algunos casos, sobre todo en zonas con normativas ambientales estrictas, el agua puede pasar por una fosa séptica de doble cámara o un tanque séptico biológico, que realizan un tratamiento adicional antes de liberar el agua al terreno.

¿Qué sucede si el tanque séptico no funciona correctamente?

Si el tanque séptico no se mantiene en buen estado, pueden surgir problemas graves. Entre los más comunes están los atascos en las tuberías, el rebosamiento de aguas residuales o la contaminación del suelo y las fuentes de agua cercanas.

Un mal funcionamiento también puede generar olores desagradables en la vivienda y afectar la salud de los habitantes. Por eso, es fundamental realizar revisiones periódicas y vaciados regulares para evitar complicaciones.

El tanque séptico es una solución eficiente para el tratamiento de aguas residuales, pero su correcto funcionamiento depende de un buen diseño, una instalación adecuada y un mantenimiento preventivo. Si tienes dudas sobre su estado o necesitas realizar una limpieza, lo mejor es contar con profesionales especializados, como nosotros, que se encarguen del trabajo.

¿Qué tipos de tanque séptico existen?

No todos los tanques sépticos son iguales. Dependiendo de las necesidades del usuario, el tipo de suelo y la cantidad de aguas residuales generadas, se puede elegir entre distintos modelos. Algunos son más eficientes, otros más económicos y hay opciones que requieren menos mantenimiento.

A la hora de decidir qué tanque séptico instalar, es fundamental conocer las características de cada uno. A continuación, te explicamos los principales tipos y sus ventajas para que puedas elegir la mejor opción.

Tanque séptico prefabricado

El tanque séptico prefabricado es una de las opciones más populares por su facilidad de instalación y su resistencia. Se fabrica en materiales como plástico, fibra de vidrio o polietileno, lo que lo hace ligero y duradero.

Este tipo de tanque es ideal para viviendas unifamiliares o pequeñas comunidades, ya que su diseño compacto permite colocarlo en casi cualquier tipo de suelo. Además, su superficie lisa evita la acumulación excesiva de lodos y facilita la limpieza.

Una de sus principales ventajas es que no requiere una construcción compleja, reduciendo los costes de instalación. Sin embargo, su capacidad puede ser limitada en comparación con otros sistemas más grandes.

Tanque séptico biológico

Si buscas una opción más ecológica y eficiente, el tanque séptico biológico es una gran alternativa. Su funcionamiento se basa en la incorporación de un sistema de tratamiento que utiliza bacterias especializadas para descomponer los residuos de manera más rápida y efectiva.

A diferencia de otros sistemas, este tanque no solo separa los residuos, sino que también mejora la calidad del agua tratada antes de que se infiltre en el suelo. Es una opción recomendada para zonas con normativas ambientales más exigentes, ya que reduce el impacto en el medioambiente.

Eso sí, este tipo de tanque requiere un mantenimiento más controlado para asegurarse de que las bacterias sigan funcionando correctamente y el sistema no se deteriore con el tiempo.

Fosa séptica de doble cámara

La fosa séptica de doble cámara es una mejora sobre el sistema tradicional de un solo compartimento. Como su nombre indica, cuenta con dos cámaras separadas que permiten una mejor sedimentación y filtración de los residuos.

En la primera cámara, los sólidos más pesados se depositan en el fondo, mientras que los líquidos pasan a la segunda cámara, donde se produce una segunda etapa de clarificación. Esto reduce el riesgo de que partículas sólidas lleguen al sistema de drenaje y mejora la calidad del agua vertida.

Este sistema es especialmente útil en lugares donde el terreno tiene una filtración lenta o donde se requiere una depuración más efectiva de las aguas residuales antes de su vertido.

Pozo séptico

El pozo séptico es un sistema más rudimentario que, aunque sigue siendo utilizado en algunas zonas rurales, ha sido reemplazado por tecnologías más avanzadas. Consiste en una excavación en el suelo donde se vierten directamente las aguas residuales para que se filtren de forma natural.

Este método es económico, pero tiene varios inconvenientes. Al no contar con una separación efectiva de residuos, el riesgo de contaminación del suelo y las fuentes de agua cercanas es mayor. También, puede generar malos olores y problemas de salubridad si no se gestiona adecuadamente.

Por estas razones, en la mayoría de los casos, es preferible optar por un tanque séptico más moderno y seguro.

Sistema séptico de filtración

El sistema séptico de filtración es una de las opciones más avanzadas para el tratamiento de aguas residuales. Además del tanque séptico, cuenta con un sistema de filtración adicional que mejora la calidad del agua tratada antes de su infiltración en el suelo.

Este sistema puede incluir filtros de arena, grava o incluso membranas especiales que eliminan partículas contaminantes. Es una opción ideal para terrenos con poca capacidad de absorción o para zonas donde se exige un tratamiento más riguroso del agua.

Aunque su instalación puede ser más costosa que la de un tanque séptico convencional, su eficiencia y menor impacto ambiental lo convierten en una excelente inversión a largo plazo.

¿Cuál es el mejor tanque séptico para ti?

La elección del tanque séptico adecuado depende de varios factores, como el tamaño de la vivienda, el tipo de suelo, el presupuesto disponible y la normativa local.

Si buscas una opción sencilla y económica, un tanque séptico prefabricado puede ser la mejor elección. Si te preocupa el impacto ambiental y quieres un sistema más eficiente, el tanque séptico biológico o el sistema séptico de filtración pueden ser la mejor opción.

En cualquier caso, la instalación de un tanque séptico debe ser realizada por profesionales para garantizar su correcto funcionamiento y evitar problemas futuros. Si necesitas asesoramiento, estamos aquí para ayudarte a encontrar la mejor solución para tu vivienda o negocio.

¿Cómo se hace la instalación de un tanque séptico?

Instalar un tanque séptico no es algo que puedas hacer tú mismo, ya que requiere conocimientos técnicos y maquinaria especializada. Estos son los pasos básicos de la instalación:

  • Elección del terreno. Debe estar en una zona estable y con buena filtración de agua.
  • Excavación. Se hace un hueco del tamaño adecuado para el tanque de almacenamiento de aguas residuales.
  • Colocación del tanque. Se instala el tanque séptico asegurándose de que quede nivelado.
  • Conexión de tuberías. Se enlazan las tuberías de entrada y salida para que el sistema funcione correctamente.
  • Relleno del terreno. Una vez instalado, se cubre con tierra dejando accesibles las tapas de inspección.

Si necesitas instalar un tanque séptico, lo mejor es contar con profesionales que garanticen un trabajo seguro y eficiente.

¿Cada cuánto se debe hacer el mantenimiento de un tanque séptico?

El mantenimiento de un tanque séptico es clave para evitar problemas como malos olores, atascos o filtraciones en el suelo. Esta es frecuencia recomendada:

  • Cada 1-3 años. Se recomienda hacer una limpieza completa para eliminar lodos y grasas acumuladas.
  • Cada 6 meses. Revisión de los filtros y tuberías para prevenir obstrucciones.
  • Cuando haya malos olores o drenaje lento. Es un indicio de que el sistema está saturado y necesita una limpieza urgente.

Un buen mantenimiento no solo evita averías costosas, sino que también alarga la vida útil del sistema.

¿Cuáles son las señales de que un tanque séptico está lleno?

Si un tanque séptico está lleno, notarás que los desagües funcionan más lento de lo normal o incluso se obstruyen. También pueden aparecer malos olores cerca de la fosa séptica o en el interior de la vivienda.

Otra señal clara es la presencia de agua estancada o humedad excesiva en la zona de drenaje, lo que indica un desbordamiento. Si detectas alguno de estos síntomas, es momento de vaciar y hacer el mantenimiento del tanque séptico para evitar problemas mayores.

¿Qué cosas no se deben tirar en un tanque séptico?

En un tanque séptico no debes tirar toallitas húmedas, compresas, pañales ni papel no biodegradable, ya que pueden obstruir el sistema. Los aceites y grasas también son un problema, pues solidifican y dificultan la filtración del agua.

Evita productos químicos agresivos como lejía o disolventes, ya que matan las bacterias encargadas de descomponer los residuos. Tirar restos de comida o medicamentos puede alterar el equilibrio biológico del tanque y reducir su eficacia.

¿Cuál es la diferencia entre una fosa séptica y un tanque séptico?

La diferencia entre una fosa séptica y un tanque séptico radica en su funcionamiento y eficiencia. La fosa séptica es un sistema más básico que solo separa los residuos sin filtrar ni tratar el agua antes de su infiltración en el suelo.

En cambio, el tanque séptico cuenta con compartimentos o sistemas de filtración que mejoran la depuración de las aguas residuales. Esto hace que el tanque séptico sea una opción más segura y eficiente para evitar la contaminación del terreno y las fuentes de agua.



En resumen, el tanque séptico es una solución eficiente para el tratamiento de aguas residuales en viviendas y negocios sin acceso al alcantarillado. Para que funcione correctamente, es fundamental elegir el tipo adecuado, instalarlo bien y hacer un mantenimiento regular.

Si necesitas ayuda con la instalación, limpieza o reparación de un tanque séptico, en nuestra empresa contamos con un equipo de profesionales especializados en pocería y desatascos. Contacta con nosotros y nos encargamos de todo para que tú no tengas que preocuparte.

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